Muchos creen que entrar a los caminos de Dios es vivir en una “religión”, otros creen que eso es ser fanático, y así cada persona tiene su propia creencia en cuanto a ello, sin embargo, hasta que no entremos de lleno a caminar de la mano de Dios no lograremos experimentar los beneficios que Dios le da a aquellos que nos atrevemos a caminar de su mano, obedeciendo su palabra y poniendo sus principios como prioridad en nuestras vidas. Muchas familias están siendo de mal en peor, el matrimonio destruyéndose, los hijos revelándose contra sus padres, contiendas, peleas, iras, enojos, pleitos y todo ello poco a poco va carcomiendo los hogares de modo que va quedando una soledad impresionante en esas familias la cual únicamente puede desaparecer cuando llega el Reino de la Luz y se le permite a Jesús entrar en ese hogar. “La casa de los impíos será asolada; pero florecerá la tienda de los rectos.” Proberbios14:11. Por esta palabra podemos entender que toda siembra tiene s...









